20Enero2018

Sábado, 20 Enero 2018
11:07:34am
  • La democracia y política es la realidad mexicana
  • Por Dr. Emiliano Carrillo Carrasco (*)

RedFinancieraMX
México/Colaboración especial

La incipiente democracia en México es muy cara, tan cara como la desconfianza. Y en México se ha sembrado la desconfianza por doquier. Pero lo más relevante, es que el proceso electoral se va a llevar a cabo en un ambiente social crispado. Con mucho enojo acumulado y con los partidos con el gran rechazo popular y faltos de credibilidad.
Consideramos que el voto se fragmentará, como nunca, el 1 de julio de 2018. A menos que en los próximos siete meses surja el personaje que haga la diferencia y llene, nuevamente, de esperanza a los mexicanos.
El dedo del extranjero americano el que mejor representa sus intereses, José Antonio Meade Kuribreña, de origen Libanes y de una clase de tecnócratas kakistocratas , de lo peor de una escuela de elite burocrática del ITAM, y con su respaldo de la oligarquía internacional, y sumisos de controles económicos, desde el FMI. Un cuadro que más garantiza la continuidad del empobrecedor modelo neoliberal que ha enriquecido a unos cuantos y empobrecido a las mayorías.
La insultante realidad cotidiana que viven los mexicanos, con un creciente clima de incertidumbre, una economía popular en continuado quebranto, y también un acelerado deterioro de la seguridad pública, la incapacidad de la justicia para procesarla y una comunidad internacional recelosa del futuro mexicano. La descomposición y envilecimiento de la vida nacional avanza imparable. Es evidente que los graves problemas económicos, sociales y políticos sólo han sido resueltos por el peñismo en lo declarativo porque en el terreno de los hechos distan mucho de ser realidad.
En consecuencia, se requiere un impostergable cambio de rumbo que, a cómo está la situación con los posibles candidatos presidenciales, no se vislumbra una transformación de las condiciones de vida del pueblo y, por consiguiente, conducir al país por la ruta del progreso en beneficio de toda la población. La indignante corrupción y la impunidad campean desafiantes.
Pero la inseguridad y la violencia están convertidas en un cáncer que carcome todo el cuerpo social, con todos los indicadores delictivos al alza. En momentos en que cifras oficiales muestran el fracaso del el sexenio más violento de la historia reciente.
Precisamente, ignorando las opiniones de expertos y organizaciones civiles, fue aprobada de forma apresurada el pasado 30 de noviembre la Ley de Seguridad Interior en la Cámara de Diputados, impulsada por las bancadas del PRI y sus aliados, incluyendo al PAN. La ley, legítima la utilización de las fuerzas militares en asuntos civiles como la inseguridad, considera la activación del protocolo de seguridad interior ante cualquier conducta que la autoridad considere delictiva, el Ejecutivo tendrá manga ancha para utilizar a marinos y militares en las calles.
En la práctica es una bomba de tiempo para los ciudadanos pues criminaliza la protesta e inconformidad social.
Dicha ley que ha recibido el rechazo de organismos internacionales como la ONU y la CIDH, es un retroceso para los derechos humanos, podría generar una mayor cantidad de violaciones a las garantías básicas de la población. Puede abrir la puerta a la instalación de un estado de excepción permanente. Es evidente, que la verdadera intención es mantener bajo control con la amenaza de la represión a una sociedad cada vez más crítica y dispuesta a manifestar su descontento en las calles por las decisiones de los malos gobiernos.
Los tiempos prestablecidos, la definición rumbo a la elección presidencial del 1 de julio de 2018 ha llegado. Y ya, cuando menos, hay dos posibles candidatos presidenciales en el arrancadero, Andrés Manuel López Obrador por la segura alianza electoral del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y el Partido del Trabajo (PT); y el aspirante ciudadano, elegido apelando a los usos y costumbres del dedazo y el acarreo, el candidato del PRIAN-ITAM, José Antonio Meade Kuribreña del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Verde Ecologista de México (PVEM) –el Partido Nueva Alianza (Panal), aún no decide si se les aliará-.
Mientras tanto, los partidos: Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), intentan integrar una alianza llamada Frente Ciudadano por México (FCM), y presentar un fuerte candidato.
Los más fuertes aspirantes a tres personajes: Ricardo Anaya Cortés, presidente del PAN, cuestionado por los propios panistas; Miguel Ángel Mancera Espinoza, jefe de Gobierno de la Ciudad de México; y Rafael Moreno Valle---alineado por el PRIAN ---, ex gobernador de Puebla, con la novedad de que los dos últimos han amagado con abandonar el proyecto si el método de elección de candidato no es abierto, de algún modo, a la propia ciudadanía. Cómo elegir el candidato presidencial.
Más allá del hartazgo ciudadano, los candidatos propuestos por los partidos serán los protagonistas centrales del proceso electoral dado que representarán las diferentes alternativas, serán quienes competirán por los cargos públicos, realizarán las campañas electorales y tratarán de convencer a los electores para obtener el sufragio en el 2018.
MÉXICO. PROYECTO NACIÓN. MORENA. El proyecto se centra en el combate a la corrupción, considerada como el mayor obstáculo en el trayecto de una regeneración nacional. Es un imperativo ético para el ejercicio del poder y para la convivencia armónica y creativa; es también un muy importante imán electoral: la sociedad está hastiada (léase: Hasta la madre) de la impunidad y el descaro del enriquecimiento ilícito e ilegal de la llamada clase política; mafia en el poder, le llama AMLO.
La corrupción es la madre de todos los vicios que afectan a la república; de ahí la violencia y la inseguridad; el empobrecimiento de la mayoría y la entrega del país a los intereses extranjeros; el deterioro alarmante de la educación pública y de la salud de la población; el raquitismo de la inversión pública y privada; en fin, del desastre nacional.
En el orden económico profesa el respeto a la propiedad privada y el combate a los monopolios, pero hace énfasis en el diseño de un modelo idóneo a la realidad nacional, elaborado por y para los mexicanos, no sometido a los dictados de organismos internacionales ajenos a la realidad nacional, que no copia a nadie. El proyecto propone un estado honesto interviniendo en la economía para dinamizarla y encauzarla en el beneficio de la mayoría, principalmente para la erradicación de la pobreza.
En este sentido define una política social como elemento transversal de toda la actividad pública (en una mejor expresión de “primero los pobres”). En resumen: un modelo capitalista con un estado con alto sentido social. El 2018 debe ser el parteaguas de nuestra historia. Andrés Manuel López Obrador deberá ser presidente. A partir de ello el destino de México estará en nuestras manos con un voto consiente y solidario . La democracia es esencial que los ciudadanos tengan acceso a una información veraz, diversa y suficiente que les permita participar en el proceso de deliberación que acontece en el espacio público; más aún en los momentos de decisión entre distintas alternativas y propuestas políticas.
No se trata, evidentemente, de que los públicos cuenten con toda la información sobre cada detalle de los candidatos, de los programas electorales, etcétera, pero sí con la suficiente información respecto a la actuación del gobierno en los temas más relevantes, o sobre las principales propuestas de los partidos, o sobre la actuación de sus líderes y candidatos.
El Estado de México se convirtió en el más grande no sólo por el número de habitantes que lo conforman, sino por sus grandes cifras en inseguridad, secuestros, extorsiones, violaciones, corrupción, desempleo, entre otras; cifras logradas por las administraciones priistas que nos han gobernado. Y a una etapa electoral y poselectoral con vicios, la legitimación de Alfredo del Mazo III, y sus circunstancias del círculo de poder y su supervivencia política de un PRIISMO sin articulación ante la ciudadanía y a la pérdida de más de un millón de electores.
La primera fuerza electoral de oposición de Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) de más de 1 millón 800 mil electores en su mayoría en la zona del Valle de México y con 21 distritos electorales locales, este reposicionamiento sujeto a la operatividad y apertura del abanico de los dueños de Morena estatal.
(*) Doctor en Ciencias Jurídicas

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