20Enero2018

Sábado, 20 Enero 2018
12:55:53pm
  • Navidad
  • Por Carlos Ramos Padilla

RedFinancieraMX
México/Colaboración especial

Sólo un evento, un recordatorio, ha sido capaz de suspender guerras, llamar a la concordia, prometer diálogo. Sí, es un motivo religioso, pero que ha dado sentido y fé a millones de seres desde hace 2017 años.

La natividad del niño Jesús que al futuro se convertiría en el salvador universal del ser humano para la Iglesia Católica es la representación máxima de la llegada del hijo de Dios, personificado, a la Tierra.

Sería a los 33 años, la víctima más famosa de la historia, la más venerada y la más temida también. La leyenda los los reyes venidos de Asia, la aparición de la estrella de Belén, la concepción sin relación carnal, la pobreza y persecución, la significativa peregrinación y la solicitud de posada, todo esto enmarca la memoria de la Navidad.

La entrega de regalos entre seres que se aman y estiman fue de alguna manera trastocada con la historia del bondadoso, generoso y altruista anciano de frías tierras que se permitía el lujo de aprovechar la Navidad para regalar estima y cariños a los niños desprotegidos.

Un acto de magia y fantasía que permite la existencia real de Santa Claus que cada 24 por la noche llega a todos los hogares, pobres o no del mundo a dejar ilusiones y fiesta para todos.

Esa es la Natividad, celebrar el nacimiento no únicamente de Jesús, que es muy poderoso, sino la esperanza de, repito, la reconciliación entre nosotros mismos y entre nosotros como grupo racional.

Por ello exclamamos Feliz Natividad, porque cambio la concepción del hombre sobre su figura, se esencia, sus valores, su destino, sus culpas, sus prodigios y porvenir.

Que este año no sea la diferencia, que no se pierda el sentido de hermandad, que busquemos mejor caminos de paz que de confrontación, que nos abrigue el recuerdo de nuestra antecesores y entendamos que tenemos tareas dignas a emprender.

Medios

Deja un comentario