20Enero2018

Sábado, 20 Enero 2018
12:58:02pm
  • No dejaron entrar al Ing. Buenfil al desayuno con la planilla de Legazpi
  • Falta de respeto y capacidad política de los que quieren dirigir a la ATDF
  • Alan Lemaitre, sus logros… sus jugadores y sus realidades
  • Por Mauro Flores Ledesma

RedFinancieraMX
México/Colaboración especial

No cabe duda, cuando la politiquería rebasa al deporte se convierte en un kraken o en un leviatán que arrasa todo lo que encuentra a su paso, desde el valor humano más encomiable hasta la más mínima norma de conducta.
En estricta definición la política es el arte de ejercer el bien común, tiene la noble misión de consagrarse al interés general y de servicio a los demás, mientras que la politiquería es el aprovechamiento mezquino del poder o de la posición pública con fines de vanidad o enriquecimiento, carece de perspectivas ideológicas y se mueve entre maquinaciones ruines, el deshonor y la carencia de ideales.
El tenis es un deporte que en esencia debe enseñar valores como la dignidad, el respeto, la responsabilidad y el compañerismo. Desafortunadamente hoy la realidad es totalmente diferente.
Lo anterior viene a colación porque el pasado miércoles cuando se realizó el desayuno que ofreció la planilla que encabeza el licenciado Antonio Legazpi, en el Club France, al que se supone fueron invitados todos los presidentes de consejos de administración de los clubes capitalinos se cometió una absoluta falta de respeto al Ing. Carlos Buenfil Piña, presidente del Consejo de Administración del Junior Club.
Resulta que cuando el Ing. Buenfil se encontraba por acceder a las instalaciones del Circulo Francés de México, el señor Carlos Betancourt, socio del France, actual vocal de la ATDF, y hoy integrante del grupo de Legazpi, ya lo esperaba y de manera sutil lo invitó a salir porque “usted es de la otra planilla”.
Nuestra fuente informativa –que estuvo en el desayuno- nos confirmó que “no se lo pidieron de mala manera”… bueno, menos mal… quizá si le hubieran dicho “comes y te vas”, hubiera sido más sutil, ¿no cree usted?
Por otra parte, nos comentaron que Betancourt en todos los años de pertenecer al consejo directivo de la ATDF sólo se ha presentado a no más de 4 juntas, bueno ¡también hay compromisos señores!
En fin, lo anterior no tendría mayor trascendencia si alguien sin ser invitado hubiera tratado de colarse al festín, pero no fue así, el Ing. Buenfil estaba más que invitado. Lo más lamentable, es que el pleno de organizadores del desayuno estuvo de acuerdo en que no se le permitiera la entrada, incluida la propia Amalia Valassi, quien fue la “invitadora oficial”, según nos revelaron.
Así es, Amalia Valassi aprovechó el e-mail con la que es favorecida por el CDCH y por ese conducto, anteponiendo que es la gerente deportivo de ese prestigiado club, hizo las invitaciones respectivas.
Lo anterior no hace sino evidenciar el poco tacto humano y político que tiene el grupo que encabeza Legazpi, pues en alguno de ellos debió caber la prudencia, pero no fue así, trataron al máximo directivo de un club como si fuera a llevarse la canasta de fruta.
¿Es eso lo que esperan los padres de familia de tenistas de la Ciudad de México?, ¿es lo que esperan los entrenadores, los directivos… todos los involucrados?
La verdad es que da pena ajena un comportamiento de esta naturaleza. Buenfil Piña no sólo es integrante de la otra planilla, también es el segundo vicepresidente de la ATDF en la gestión del Ing. Armando Vega y TODOS lo sabían, y también es el presidente del Consejo de Administración del Junior Club… y TAMBIÉN LO SABÍAN.
Esta acción constituye a todas luces una falta de cortesía y educación. Así operaba el ex presidente de la FMT y lo señalamos en su momento, así operaba Segal y así opera Valassi, un triunvirato del que el tenis mexicano pensaba ya se había librado.
La pregunta es: ¿Así quieren dirigir el tenis de una de las asociaciones más grandes del país? Si esto pasa cuando son “candidatos”, ¿se imaginan si llegan al poder?, ¿con qué fin lo hacen? Tal vez debemos releer los primeros párrafos de esta columna.
¿Qué pasaría si el director del Centro Deportivo Chapultepec, Jorge Nicolín Fischer, o al Gobernador del Banco de México Agustín Cartens les negaran la entrada a una reunión a la que fueron invitados? Sin duda sería una falta gravísima porque son dos instituciones respetadas por todos los mexicanos… ¿Y el Junior Club es menos?... Lo cierto es que todos exhibieron un muy bajo perfil político.

A PROPÓSITO DE LEMAITRE
Una revolución se desató en redes sociales en días recientes por la manera como el hoy asistente del capitán Copa Davis y también parte de la planilla de Legazpi, Alan Lemaitre, trató al entrenador Carlos Roberto Medrano, uno de los responsables de Tenis México, asociación que hoy aglutina a 3,200 entrenadores mexicanos, padres de tenistas y patrocinadores, buscando la unidad de quienes llevan la docencia del deporte blanco en México, un gremio tan desprotegido en nuestro país. Hoy Tenis México les ofrece seguridad y bolsa de trabajo, patrocina a jugadores y organiza conferencias con profesionales y especialistas mexicanos y muchas cosas más. Un trabajo sumamente digno, a nuestro entender, y que en el futuro beneficiará a ese sector que siempre estuvo desunido y por eso fue maltratado y menospreciado por directivos... si no, vean la historia con el “vende humos”.
Medrano dio a conocer su punto de vista rechazando que vengan extranjeros “conferencistas o no”, “con escuelitas o no”, a lo que de inmediato Alan Lemaitre rebatió con lo que llamó sus “logros”, enfatizó el yoyismo, dijo que se ha quedado en México y ha luchado por los jugadores, con federaciones a favor y en contra y después remató preguntando con desdén al también entrenador “Tú a qué jugadores tienes… Ah… ninguno”, dijo.
Cada quien es libre de pensar lo que quiera y como quiera. La diferencia radica en cómo decirlo. Efectivamente Alan se ha quedado en México –sólo él sabe por qué- y con mucha habilidad ha recibido más favores federados que rechazos. Sus jugadores siempre han obtenido algo del presupuesto de la FMT, patrocinadores o incluso del erario. Tuvo academia en Morelos y después dirigió los destinos del Centro de Alto Rendimiento en Mérida. Ha sido capitán de selecciones infantiles, juveniles y profesionales. Ha sido llamado como capitán de Copa Federación, capitán de selecciones en Juegos Panamericanos y más. Incluso fue parte del grupo multidisciplinario al que Leopoldo Segal le consiguió sueldo pagado por la CONADE y también es promotor.
Es cierto, ha tenido a buenos jugadores, pero ninguno ha pisado un top 100, por ejemplo. Así que bueno, en la humildad es donde se da la gloria.
Lemaitre es también un tipo de mecha corta. Hace algunos meses un periodista nos comentó que fue agredido verbalmente por él en San Luis Potosí y que estuvo a punto de los golpes y hace algunas semanas dio un empellón al jugador estadounidense Brandon Anandan en el único futuro que se ha disputado en el área conurbada de la Ciudad de México, todo por meterse en una discusión que no le correspondía. Según sabemos el problema ha ido tomando tintes preocupantes porque el jugador norteamericano se inconformó y hubo varios testigos de los hechos.
Después a Lemaitre lo enviaron como representante del equipo mexicano a Juegos Olímpicos de Río y hoy es el asistente del capitán.

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