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por Redacción
  • La caravana, una “emergencia nacional”: Trump
  • La policía de México, incapaz de detenerla, asegura
  • “Iniciaremos la suspensión de ayuda a Centroamérica”
  • Elizabeth Warren no puede derrotar a Donald Trump en 2020
  • AMLO seguirá llamando  ‘fifí’ a medios críticos
  • Por Crescencio Cárdenas Ayllón

RedFinancieraMX

La actitud del republicano presidente de E.U. respecto a los migrantes Centroamericanos me recuerda aquel el cuento del borracho pendenciero que llega a la cantina y no ve a quien retar u ofender y solo hay un parroquiano recargado en la barra dormido con la cabeza cubierta por sus brazos y el peleador se agacha viendo hacia arriba al beodo  y le espeta “¿tú que me ves, quieres pelea?”

Trump sin argumentos de peso para las elecciones de noviembre próximo sigue sus ataques contra México y tres países centroamericanos que son, como lo fueron en la elección que lo lleva la presidencia de su país, los migrantes a los que criminaliza y pone como carne de cañón para los estadounidenses temerosos por su acción terrorista y criminal.

Lo que sigue le ocurrió a la senadora Elizabeth Warrens quien con la intención de anticiparse al discurso familiar de Donald Trump sobre “Pocahontas”, Warren reveló que no está a la altura para ganarle. Si la campaña presidencial de 2020 se reduce a un concurso de insultos, Trump ganará fácilmente y será reelegido.

Durante la campaña de 2016 Trump usó su arma favorita para aniquilar con éxito a sus contrincantes republicanos: los insultos. Usó apodos como “el abúlico Jeb”, “Ted, el mentiroso” y “el pequeño Marco”. Cuando constató el éxito de sus ataques al estilo de los niños de primaria contra el Partido Republicano, Trump desplegó su arsenal de insultos contra cada oponente al que se enfrentó. Llamó a Hillary “deshonesta” y dijo que el New York Times era “estúpido”. No importa a qué candidato nominen los demócratas en 2020, jugar en el territorio donde Trump se siente cómodo es la receta del fracaso.

Trump ha demostrado que es un hombre sin escrúpulos  dispuesto a degradar e insultar a personas con discapacidades, de otras razas, inmigrantes, veteranos, fallecidos, víctimas de abusos sexuales, mujeres, etc. No obstante, él también tiene muchas vulnerabilidades por donde le pueden atacar, como la evidente y sutil intersección entre su presidencia y sus intereses de negocios y finanzas personales, algo que sigue escondiendo al pueblo estadounidense. Cada minuto que Warren y sus aliados gastan en responder al discurso de “Pocahontas” es un minuto en el que no hablan de esos escándalos.

No se equivoquen, dice Warrens, los demócratas que se enfrentan a Trump deben prepararse para enfrentar un ataque violento lleno de insultos, mentiras y acoso. Sin embargo, al igual que todos los acosadores, Trump es muy inseguro. Los demócratas deberían aprovechar esas inseguridades para neutralizar sus tácticas y luchar efectivamente. Sin embargo, las personas como Elizabeth Warrens que existen en el mundo no pueden esperar ganar si dejan que Trump dicte los términos de la historia de su vida.

Caravana peligrosa.- Al mismo tiempo, Trump y sus subordinados continúan pintando a la caravana como algo ominoso y peligroso. Trump repite en mítines electorales que en la caravana hay gente mala y reitera que este país no los quiere. Hace un par de días declaró ante miles, en Arizona, que este éxodo violará nuestras leyes y abrumará nuestra nación, y señaló que el ingreso de cada vez más inmigrantes es como una guerra contra este país.

En todos estos actos, el público sabe corear en respuesta: Construyan el muro, construyan el muro.

Analistas y comentaristas advierten que la retórica podría traducirse en acciones alarmantes, incluyendo enviar más tropas a la frontera justo antes de las elecciones.

Muchos piensan que la intención más absurda del republicano magnate es tratar de que los estados conviertan sus territorios en “Centros de concentración” a la mejor usanza de lo que hicieron los alemanes en Europa. ¿Será verdad?

Al arribar a territorio mexicano la caravana de migrantes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alertó ayer de una emergencia nacional, lamentó el fracaso de México en frenarlos y afirmó que recortará la asistencia a países de Centroamérica para castigarlos por no controlar a sus poblaciones, todo dentro de un mensaje diseñado para sus filas a 15 días de las elecciones intermedias en este país.

No ocultó el propósito electoral de sus declaraciones al afirmar que los demócratas son los que tienen la culpa de esta supuesta crisis migratoria –la cual no existe en los hechos.

“Tristemente, parece que la policía y militares de México son incapaces de detener la caravana que procede hacia la frontera sur de Estados Unidos. Criminales y gente de Medio Oriente, desconocidos, están inmiscuidos. He alertado a la Patrulla Fronteriza y a los militares de que esto es una ‘emergencia nacional’. ¡Debemos cambiar leyes!”, tuiteó ayer por la mañana.

Vale subrayar que aún no se ha declarado un estado de emergencia nacional oficial bajo la ley en este país por este asunto, algo que tendría que ser decretado, no tuiteado. Trump tampoco ofreció ninguna evidencia de que hay árabes ni delincuentes, pero el mensaje es para sus bases y esas palabras son las que siempre funcionan para provocar alarma entre ellos.

Y aparentemente indicando que cumplirá con su amenaza de la semana pasada, Trump afirmó que Guatemala, Honduras y El Salvador no fueron capaces de hacer la tarea de detener a la gente de salir de su país y venir ilegalmente a Estados Unidos. Ahora iniciaremos a suspender o reducir sustancialmente la masiva asistencia a extranjeros que de manera rutinaria les damos. Nadie sabe si cumplirá con tal amenaza.

Trump continuó con el mensaje electoral: Cada vez que vean una caravana o gente ingresando ilegalmente o intentando hacerlo a nuestro país, piensen y culpen a los demócratas por no darnos los votos para cambiar nuestras leyes de inmigración, patéticas. Recuerden las (elecciones) intermedias…

De hecho, hace unos días comentó que los comicios intermedios de noviembre son las elecciones de la caravana, e insinuó que los demócratas quieren que lleguen los caravanistas antes del 6 de noviembre para votar en contra de los republicanos, vinculando de nuevo así a los migrantes a un ficticio fraude electoral.

¿Cambio en política bilateral? – Aunque analistas –y altos funcionarios de México– minimizan estas declaraciones para efectos de la relación bilateral, al insistir en que sólo son para uso electoral, el régimen de Trump está contemplando tanto una nueva serie de medidas más severas con el propósito de frenar o disuadir a inmigrantes, incluyendo una nueva versión de la medida para separar familias que fue suspendida por fallos judiciales y una condena casi universal, además de mayores restricciones sobre el asilo.

Tanto Trump como su secretario de Estado, Mike Pompeo, han repetido que no se permitirá el ingreso a Estados Unidos a los integrantes de esta caravana. Una de las razones no mencionadas tiene que ver con que el asilo sólo se puede solicitar dentro de Estados Unidos (no se puede tramitar en los países de origen ni en embajadas o consulados estadunidenses), y por tanto, se busca evitar que pisen suelo estadunidense.

Más aún, el régimen de Trump y sus aliados repiten que los migrantes centroamericanos deberían de solicitar el asilo mexicano. México rechazó un acuerdo para funcionar como tercer país seguro para Estados Unidos, donde se encargaría de asilar a centroamericanos para evitar que procedieran al norte –después de negociaciones en secreto entre ambos gobiernos reportadas este verano.

Para los caravanistas, cuyo destino es Estados Unidos, la presión estadunidense para que se queden en México se complica aún más porque pone en riesgo su capacidad de solicitar el asilo al cruzar la frontera.

Según explicó a La Jornada el abogado de inmigración José Pertierra, “si a integrantes de la caravana se les ofrece la opción de solicitar asilo en México y no lo aceptan, eso milita contra su solicitud de asilo en Estados Unidos –aunque no la descalifica. Si aceptan asilo en México, eso sí anula la posibilidad de que les sea otorgado asilo en Estados Unidos”.

AMLO y los “fifís”  Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, ha señalado a algunos medios como ‘fifí’, de modo peyorativo a los que califica alineados con intereses adversos al país. Durante un vuelo comercial procedente de Chihuahua a la capital mexicana, AMLO fue cuestionado en torno al término ‘fifí’ que usa para referirse a algunos medios o periodistas, el tabasqueño citó un pasaje de la historia de México en la que estos medios buscaban la permanencia del régimen porfirista y se iban en detrimento de los esfuerzos maderistas durante la Revolución Mexicana.  Y con base a esta parte de la historia mexicana justificó que seguirá llamando a medios críticos a su gobierno ‘fifi’.

Quemaron la casa de la familia Madero… cuando detienen al hermano de Francisco I Madero y asesinan cobardemente a Gustavo, los “fifís” hacen caravanas con sus carros, festejan y luego esa prensa pues siempre apostó a apoyar la militarización, el golpe de estado, tiene que ver mucho con el conservadurismo, o sea, venían del régimen porfirista, eran serviles, una prensa sometida, y cuando triunfa el movimiento revolucionario, triunfa Madero, él garantiza libertades plenas, y se portaron muy mal, no sólo con Madero sino con el país, le hicieron mucho daño a México… bueno, fueron los que atizaron el fuego para que hubiese polémica en la Revolución Mexicana y se perdieran muchas vidas humanas, entonces lo del fifí viene de eso, para darle una explicación histórica, eso sí, se los voy a seguir diciendo porque son herederos de ese pensamiento y de ese proceder”, dijo el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador.

 

Por lo demás, creo que todos estamos bien.

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