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por redfinanciera
  • Juicios y deuda millonaria esperan a Trump al salir de la Casa Blanca
  • Quiénes son los presidentes de la región que no se expresaron ante la victoria de Joe Biden
  • Por Crescencio Cárdenas Ayllón

RedFinancieraMX

¡No bueno! A pesar de que se saben ya a ciencia cierta todas las tranzas y malos manejos que ha hecho el todavía presidente de los EE, UU, Donald Trump y claro hay muchas otras que se han ocultado per lo que ya no se puede esconder es que debe muchas cosas que pueden pesar para que no sólo deje la presidencia sino que visite a sus secuaces en las cárceles de ese vecino país.

Y si ya se habían exhibido esas raterías del magnate gringo pero como el fuero deja muchos millones de dólares y creo que no solo allá sino en otros lugares pero de pesos  pues ahí tienen que se aferra al hueso y pos ni  modo que suelte lo que tiene y pague lo que debe. Tampoco se cree que los  Tampoco se puede creer que los 71 millones de votantes republicanos haga  coperacha para apoyar al transa millonario pero en fin de allá se puede esperar todo y lo sabemos, como sabes que acá también pueden pasar cosas así de poco creíbles.- ¿no creen?

Lo que si puede pensar el saliente mandatario de allá y nosotros acá es que con otros cuatro años puede ganar eso que debe y lo que necesita para sus ahorros del futuro y pueda seguir jugando gol el pobrecito.

Entre los mandatarios que han felicitado está el de México porque López Obrador dijo que esperará a que se resuelvan los “asuntos legales” de las elecciones presidenciales de Estados Unidos para fijar su postura, y subrayó que tiene muy buena relación “con los dos candidatos”.

“No queremos ser imprudentes, no queremos actuar a la ligera y queremos ser respetuosos de la autodeterminación de los pueblos”, dijo el mandatario a periodistas, horas después que medios estadounidenses dieran por ganador al candidato demócrata Joe Biden, mientras Donald Trump, que aspiraba a la reelección, se negó a conceder la victoria.

La derrota del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abre una nueva etapa en una carrera marcada por una deuda millonaria y causas judiciales pendientes, que podrían dar un giro cuando pierda la inmunidad que, hasta ahora, le otorgaba residir en la Casa Blanca.

Hasta seis ayudantes de Trump han sido condenados durante su mandato, desde su anterior abogado Michael Cohen, al director de su primera campaña electoral, Paul Manafort, por delitos como evasión de impuestos y obstrucción a la justicia que podrían poner contra las cuerdas al presidente saliente.

Durante su mandato, el republicano solo ha enfrentado el proceso de destitución en el Congreso (“impeachment”), del que salió airoso a principios de año gracias a los votos de sus compañeros de partido en el Senado. Pero su derrota en las urnas cambia el escenario. Estos son algunos de los frentes que Trump encara:

Obstrucción a la justicia por el famoso “rusiagate”.  La injerencia rusa en las elecciones de 2016 ocupó miles de titulares y centró la atención del país desde que Trump tomó posesión. Tras años de investigación, el fiscal especial Robert Mueller afirmó ante el Congreso que “no” exoneraba al gobernante de ningún delito de obstrucción a la justicia, por el que podría ser enjuiciado cuando abandone la Casa Blanca.

En su informe, Mueller escribió que no podía imputar a Trump mientras era presidente porque no tenía pruebas de una presunta colaboración entre el Kremlin y su equipo de campaña de 2016, pero destacó que si hubiera estado “seguro” de que el presidente “claramente no había cometido un crimen de obstrucción a la justicia”, entonces lo habría dicho. Y ese último caso se estudiaría ahora.

Violar leyes de financiación electoral. Fue uno de los primeros escándalos que salpicaron su Presidencia: el pago de 130.000 dólares a la actriz porno Stormy Daniels, amante de Trump, que recibió esa cantidad para que no hablara sobre el romance durante la campaña electoral de 2016. Primero Trump negó todo, luego admitió que hizo el pago con dinero de su bolsillo y finalmente la justicia condenó al entonces abogado del mandatario, Michael Cohen, con un ingreso en prisión por violar las leyes de financiación de campañas electorales entre otros delitos, incluida la evasión de impuestos. Después, Cohen demandó a la Organización Trump y dijo que se arrepentía de haber trabajado para el presidente, a quien acusó de “racista”, “estafador” y de ser un “fraude”.

Fraude bancario. Es una de las investigaciones que sigue en curso y que más preocupa a Trump. La fiscalía del estado de Nueva York lleva un tiempo recopilando datos de sus declaraciones de impuestos y transacciones bancarias, que podrían ser “potencialmente inadecuadas”. Los investigadores sospechan que tanto el mandatario como sus empresas habrían cometido fraude bancario al ocultar el verdadero estado de sus negocios para solicitar créditos y seguros. De hecho, hay entidades bancarias que no trabajaban con él por este motivo. Trump ha intentado parar el proceso en los tribunales sin éxito, ya que un hipotético perdón presidencial solo se aplicaría a casos federales y no le eximiría de este supuesto delito.

Una deuda millonaria y malas cuentas. Además, ha sido el único presidente estadounidense en décadas que se ha negado a publicar sus declaraciones de impuestos. Algo conocido por una filtración del diario The New York Times que Trump niega. De acuerdo con el periódico, Trump es “personalmente responsable” de una deuda de 300 millones de dólares que vence en los próximos cuatro años. Si a esa cantidad se suman los débitos asumidos por sus negocios, ascendería a los 900 millones.

Batalla con la “hacienda estadounidense”. El presidente también tiene pendiente desde hace una década una batalla con el Servicio de Recaudación de Impuestos (IRS, en inglés), la Hacienda de EE.UU., que ha cuestionado la legitimidad de un reembolso de 72,9 millones de dólares que Trump reclamó y recibió de esa institución después de haber declarado enormes pérdidas. Trump supuestamente tampoco ha pagado ningún tipo de impuesto por ingresos en diez de los últimos 15 años por declarar pérdidas y en 2016 tan solo pagó 750 dólares en impuestos federales.

El candidato demócrata Joe Biden fue declarado ganador en las elecciones de Estados Unidos. Ante esta noticia, diversos mandatarios de América Latina se expresaron en redes sociales para felicitar al líder quien, tras la elección, fue electo como el nuevo presidente del país norteamericano.

Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Mauricio Macri fueron algunos de los argentinos que felicitaron a Biden, quien también recolectó mensajes de apoyo de otros referentes de la región como Sebastián Piñeira, Luiz Inácio Lula da Silva, Nicolás Maduro y Juan Guaidó.

De todos modos, hay otros presidentes que, hasta el momento, prefirieron no hacer declaraciones al respecto. Ellos son, entre otros, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el de Brasil, Jair Bolsonaro. Ambos se han jactado de mantener muy buenas relaciones con la administración de Trump.

En una transmisión que realizó vía Facebook, Bolsonaro afirmó que puede desistir de presentarse a la reelección en 2022 y sostuvo que hay un avance de la izquierda en América del Sur, pero evitó comentar la derrota de su colega y aliado estadounidense.

“Vean como está el mundo. En América del Sur hay varios países nuevamente pintados de rojo. Muchas veces el presidente no tiene cómo cambiar como yo pienso que debe ser cambiado el destino de Brasil, hay gente que quiere que el destino sea otro y puede ser que tengan razón”, dijo Bolsonaro, quien destacó que él hace su trabajo “con el corazón”.

Y añadió: “En las elecciones municipales necesitamos intendentes y concejales afinados con lo que pensamos, para darnos fuerza. No sé si seré candidato a la reelección, está muy lejos todavía 2022”.

El bolsonarismo aún no reaccionó a la derrota de Trump, por quien había apostado como principal aliado para formar una ola de extrema derecha en Brasil. De todos modos, sí reaccionaron otros presidenciables para 2022, como el segundo en la sucesión presidencial, Rodrigo Maia y el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

 Por su parte, en México, López Obrador dijo que esperará a que se resuelvan los “asuntos legales” de las elecciones presidenciales de Estados Unidos para fijar su postura, y subrayó que tiene muy buena relación “con los dos candidatos”.

“No queremos ser imprudentes, no queremos actuar a la ligera y queremos ser respetuosos de la autodeterminación de los pueblos”, dijo el mandatario a periodistas, horas después que medios estadounidenses dieran por ganador al candidato demócrata Joe Biden, mientras Donald Trump, que aspiraba a la reelección, se negó a conceder la victoria.

Otro gobierno que tampoco se expresó fue el de Cuba, que era -además- una de las naciones más interesadas en el desenlace de las elecciones estadounidenses. Mientras Barack Obama sostuvo que el embargo y las sanciones no servían, Trump dijo que su dura política hacia La Habana era la forma de terminar con la revolución cubana y lograr un modelo político pluripartidista.

El triunfo de Biden “va a tener un impacto directo porque él habló de retornar la política de [flexibilizaciones] de Obama”, señaló a The Associated Press Camilo Condis, un emprendedor en La Habana. “Lo importante ahora sería la respuesta del gobierno cubano, si van a aprovechar” un eventual acercamiento entre ambas naciones. Pese a esto, el gobierno en la isla, liderado por Miguel Díaz-Canel, aún no reaccionó a la victoria del demócrata. Agencias AFP, AP y Télam

Por lo demás, creo que todos estamos bien.

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