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Confesiones de un Alcohólico

por redfinanciera
  • La Vida de un Borracho Pobre es muy Miserable
  • Por Catalina Guadarrama

RedFinancieraMX

Ernesto B., originario de Sinaloa, habla de su primer contacto con el alcohol.

“Fue cuando asistía a la escuela en la carrera comercial, me gustaba salir con los amigos tocaba la guitarra, yo hice una promesa a mi madre construirle su casa porque vi todo su esfuerzo por sacar adelante a la familia, quería trabajar para hacerlo, pero un obstáculo llamado alcohol”.

Empecé en este terrible camino del alcoholismo por imitación, para pertenecer a un grupo y ser aceptado, tomando alcohol me sentía diferente ya tenía 19 años, en mi primera borrachera hubo un accidente donde murieron personas por estar borrachos, sólo fui espectador, me marcó  y me alejé del vicio por un tiempo pero luego volví a tocar la guitarra y tenía sueños de llegar a ser grande en  los estudios pero también inicie mi carrera en alcohólica al mismo tiempo, cumplía con mis responsabilidades, contraje matrimonio más mi problema con la bebida fue avanzando con el tiempo y comencé a decirle mentiras a mi esposa porque me gastaba todo lo que ganaba ya no me importaba nada, sólo mantenerme hundido en el vicio.

Fueron cuatro años horribles, intenté suicidarme más de una vez, quise abandonar a la familia para liberarme de la carga del sustento de la misma, mi papá me decía “estas maltratando a la familia, mejor aléjate, yo me hago cargo de ella”, eso me dolía mucho, intentaba por un tiempo, pero las ansias de sentir el sopor nauseabundo del alcohol me atraían más que cualquier otra cosa.

Quería dejar de tomar, pero no encontraba la forma, hasta en una cruda tremenda donde me sentía morir y le pedí a Dios que si existía me quitara la vida si yo no podía dejar el alcohol.

Cuando un borracho va por la calle hablando solo, es que esta enfermo, yo así estaba,  en una ocasión caminaba por la calle totalmente embrutecido, perdido,  me iba peleando mentalmente con mi madre “ya no tomes, nos estas molestando a todos”, me decía ella en mi locura y yo en plena calle  “déjame a nadie le importa lo que haga, es mi vida” gritaba, peleaba, pataleaba solo; unos amigos de mi hijo se percataron de lo que estaba pasando, se lo dijeron y me dijo enojado “no eres mi papá”, entonces estuve muy triste y me perdí varios días para olvidar.

Cierto día andaba deambulando por las calles sin rumbo y llegué hasta la casa de mi madre, tenía miedo de entrar porque sabía que me recriminaría por tantas situaciones en las que había caído a causa del vicio, para mí sorpresa, me trató muy bien no peleo conmigo, pero nada me detenía para seguir bebiendo, porque eso hice cuando salí de su casa.

Tenía delirios de persecución veía monstruos, arañas que me atacaban, querían devorarme y salía corriendo de donde estuviera, también tenía mucho temor a la policía, siempre pensaba que me perseguían, sentía miedo constante, cuando dejé la bebida fueron desapareciendo estas visiones y pude vencer el miedo a los uniformados.

En una ocasión, llevaba varios días tomando, había un cerca de madera en el patio de la casa y de pronto empecé a ver enanos saltarines estaban jugando ahí cerca de mí, le hablé a mi esposa, casi a gritos la apuré que viniera a ver los enanos, ella dijo “pero no hay nada”, entonces me di cuenta del vacío que había dejado la bebida, me distanciaba de la realidad y podía saber dónde me encontraba, cuando dejé de beber pude visualizar la vida.

Me corrieron del trabajo por mi alcoholismo fue algo que me dolió, pero no me importó, como era bueno en el trabajo, me recontrataron, porque era contador muy hábil, pero por mi alcoholismo me fueron degradando, de ser una persona encargada del negocio, luego era el chofer, más tarde el cargador de la empresa, pensaba en dejar de trabajar para dejar de tomar, así de contrariado de la realidad estaba. Ahora entiendo que si no me despidieron definitivamente fue por lástima.

Las experiencias son muy tristes, en una ocasión estaba recuperándome de una borrachera en casa y de pronto, me despertó su llanto lastimoso de mi hija la más pequeña, lloraba de hambre, porque yo no había llevado dinero para que comiera porque la noche anterior estuve en la cantina con los amigos y gasté todo el dinero, mientras sentía que me caía en un hoyo profundo de la vergüenza, deseé que me tragara la tierra.

Hasta dónde llegaba mi irresponsabilidad de vicioso fue un momento en que pensé en el suicidio, porque no servía para nada, sólo para embrutecerme, y le prometí a mi hija que ya no tomaría, esas experiencias de borracho no las entendía, porque ves y no ves a tus hijos sufrir. Nada me detenía en esa carrera mortal.

En otra ocasión a mi hija la seleccionaron para un bailable, pero no pudo participar, porque no tenía dinero, un día antes lo había gastado con los amigos, la vida de un borracho pobre es muy miserable, que sólo gana para irla pasando, no es justo que arrastres a la familia hacia el sufrimiento.

Siempre estaba en una lucha conmigo mismo, no se puede dejar el vicio así de simple, yo tenía una tarjeta del grupo y tenía una boda y estaba indeciso en querer dejar de tomar y seguir tomando, decidí dejar la boda para ir al grupo y me siento seguro de que ya no volveré a beber en lo que resta de mi vida, fue una manifestación de Dios, por darme la fuerza para dejar el alcohol.

Soy secretario de área, ya presté todos los servicios en el Grupo AA de mi zona, con eso no pago la deuda por su ayuda para de dejar de tomar. Dios me puso en el camino gente amable, con ganas de apoyarme a salir adelante y superar todos los obstáculos para recuperar mi vida, la familia, todo.

A los jóvenes, piensen muy bien, en iniciarse en el alcoholismo, que escuchen a la gente del grupo AA de todas las penurias que viven en el vicio, pueden abstenerse de ingerir bebidas, pero no entienden comienzan muy jóvenes, es preocupante, porque no saben a donde los va a llevar y escuchen a los demás. Estamos para ayudarlos acérquense a cualquier grupo.

Alcohólicos Anónimos, Sección México

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