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Picotazo político

por Redacción
  • Por Miguel Ángel López Farías

RedFinancieraMX

Fue el presidente Juárez el que le dio más o menos un orden a la red de carreteras del país, si es que se puede decir que existían carreteras, Porfirio Díaz crea el primer reglamento de tránsito, dado que ya existían autos con motores de combustión, llega madero y borra ese reglamento.

El transporte de carga en el país ha evolucionado bajo la férula de asociaciones de transportistas, allá por 1914…en 1917 llega la secretaría de comunicaciones y transportes.

En el 21 se crea la federación camionera del DF es en los veintes cuando esta adquiere carácter nacional, posteriormente se crea la academia de choferes, CAPUFE, en 1989 nace la CANACAR, cámara nacional de transporte de carga…y así van las cosas en el planeta de esta actividad, sin duda importante para la actividad económica del país, solo que en todo este andar , lo que significó un espíritu de trabajo, eficiencia, responsabilidad y profesionalismo se fue convirtiendo en una amenaza para la vida de miles de mexicanos.

El peor rostro de estos hombres y ahora mujeres al volante es el número de accidentes que provocan, ellos, los choferes, dejaron de ser objeto de admiración, de respeto para convertirse en psicópatas al volante, en referentes del miedo que da al ir a lado de ellos.

Los traileros son un peligro para todos, la cifra de muertos y heridos no mienten, ahí están…y seguirán sumando gracias a que a las autoridades les tiemblan las manos , no quieren, no se atreven a intervenir en esas mafias y justo es responder la siguiente pregunta ¿ es culpa totalmente de los choferes de carga?, por supuesto que no.

Asomarnos a sus jornadas extenuantes de trabajo, la presión de sus patrones para entregar mercancías en tiempo los convierte en una versión de repartidores de pizza a los cuales se les cobra si no llegan antes de los 30 minutos.

Pero también debemos añadir el que cada vez son más los improvisados que se colocan frente al volante, jovencitos que proyectan sus complejos en las calles y carreteras, como la de aquellos sicarios que saben el poder de sus armas, así, estos traileros utilizan las toneladas de acero que mueven como armas de destrucción masiva, en una curiosa adaptación psicológica del que se sabe indestructible.

¿En serio les realizan exámenes psicológicos a los que conducen tráileres de uno o dos remolques? ¿a los que arrastran camiones de volteo? ¿cuántos manejan sin dormir, o alcoholizados, o “empericados”, la famosa droga que los convierte en zombies para no cerrar los ojos mientras bajan la México-Puebla? ¿Qué hay de las condiciones mecánicas de estos tanques de guerra con placas federales?

En serio ¿nos debemos tragar el cuento de que “se quedan sin frenos” cada que argumentan el por mataron a tantos inocentes? ¿qué demonios hacen atravesando la Ciudad de México sin tienen avenidas periféricas para que no vengan a terminar de arruinar el tránsito y el medio ambiente? ¿qué poder sobre natural o corruptor existe detrás de ellos que son intocables?

Y obligado estoy a mencionar que no todos son así, pues como sucede en la vida, son los menos los buenos, los responsables y ello no salva el que se hayan ganado el clima de miedo que generan, ir a lado de un tráiler, o sentir en un semáforo como se frenan, mientras un aire de muerte nos llena los ojos viendo el retrovisor esperando que pasen encima de nosotros. Dígame si no, dígame sino ha experimentado eso…y ojo, solo me he referido a los traileros, pues capitulo a parte son los choferes de camiones, de esos, que llevan pasaje como si de ganado se tratara y operan entre la ciudad y el estado de México.

 

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