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Se comenta sólo con…

por Redacción
  • Dudas como siempre
  • Por Carlos Ramos Padilla

RedFinancieraMX

Y quieren que confiemos, desean que participemos, pero todo hacen para darnos la espalda. Ya pasaron las elecciones y ahora a contar votos de la elección de Puebla y a anular el proceso en Coyoacán.

Se van a tomar cinco días para voto por voto. Desde Puebla, en un viaje accidentado, llegaron más de siete mil paquetes con las decisión popular.

Y en Coyoacán, una artista que se asume autoridad, determina emprender una acción no sólo contra sus contrincantes sino con conductores de espacios informativos. Una mujer que públicamente ha dicho que no confía en los medios, pero que ahora se vale de estos para que a la buena o a la mala se desacredite la determinación colectiva.

Se siente ofendida. Con su quehacer público y sus interpretaciones se ha ganada una fama, califíquela usted, pero ella considera que su valor es mayúsculo a lo que piensan los demás. Es un mareo atropellado de quien no define ni encuentra su camino. Habríamos de ver quién y cómo han menospreciado a la mujer mexicana a través de actuaciones que han de demeritado al cine nacional.

Pero ese no es el punto. Volvemos nuevamente a esos episodios en los que si no se gana se arrebata. Si se triunfa entonces hay democracia. Si se pierde todo se debe a un compló producto de malnacidos. La duda sembrada es sobre la determinación del elector.

Es ya con los resultados dados, volver a sumar o restar y usar las redes sociales para manipular y en el extremo atacar. No basta con los espacios obtenidos, hay que arrebatar con los costos que sean estos para el país.

Y que curioso esos, esos mismos, son los que por años hablaban de un partido absoluto, de una dictadura perfecta y de un sistema corrupto, vamos carro completo.

¿Y para que llegan? Únicamente para demostrar que durante las campañas engañaron, mintieron y se burlaron de la confianza popular. Son los mismos que los otros ya en el poder. Ni austeridad, ni honestidad valiente, ni Repúblicas amorosas ni amor ni paz, ni “tuppers”.

Preguntemos a los integrantes del nuevo gobierno porque anular la Reforma Educativa y cuál realmente es la alternativa. Cuestionemos por qué a consulta el nuevo aeropuerto y no así con el Tren Maya. Que nos expliquen cómo es que el Presidente electo viaja en líneas aéreas comerciales (como antes en su Tsuru con Nico) y su hijo fracturado no usa hospitales del sector público.

Gozan del sistema, viven del presupuesto, pero declaran que estamos en bancarrota. Y repito, en una nación que habla de volver pobres a todos ¿cuánto cuesta una gira de “agradecimiento”?

Y que conste que es pregunta.

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